UN FENÓMENO EN AUGE La Vanguardia 19 Julo 2006

El proceso en Catalunya

El Consejo de Adopción estudia fijar una edad máxima para el adoptante en España

El Consejo trabaja también en la agilización de los procedimientos en España para reducir los plazos de adopción
En este sentido, la secretaria de Estado de Familia informó de que uno de los temas que está estudiando el Consejo Consultivo de Adopción Internacional - integrado por el Gobierno, comunidades, Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional, asociaciones de padres adoptantes y asociaciones de hijos adoptivos- es la homologación de la edad exigida en cada comunidad autónoma para poder adoptar un menor.

En este momento, los requisitos previstos en la legislación española para poder adoptar es ser mayor de veinticinco años y tener, por lo menos, catorce años más que el adoptado. Sin embargo, hay comunidades que establecen un "tope" de edad para poder adoptar a un menor (55 años, por ejemplo, en la Comunidad de Madrid).

Esto ha suscitado algunos problemas, reconoció Amparo Valcarce, máxime en un momento en la maternidad, incluida la biológica, ha cambiado mucho respecto a hace unos años, así como la esperanza de vida. Ya no es extraño que una mujer cerca de los 50 años tenga hijos, y tampoco es extraño que haya quienes adoptan niños a edades avanzadas. Ante esta situación, el Consejo Consultivo está estudiando la posibilidad de establecer una edad máxime en todas las comunidades, con el objeto de evitar cualquier tipo de discriminación, algo en lo que trabajarán después del verano.

Otro de los asuntos en los que trabaja el Consejo es en la "rebaja" del tiempo de duración del proceso. En este sentido, Valcarce quiso dejar claro que cualquier medida encaminada a aligerar el procedimiento de adopción se refiere "en exclusiva" a los trámites en España, nunca en el país de origen del pequeño ya que "estos son frutos de sus propias legislaciones y hay que ser muy respetuosos con las normas de cada país".

Aun así, Valcarce recordó que el tiempo de espera, aunque se haga muy largo para los futuros padres que anhelan tener a su hijo, "es necesario en muchos casos para hacer las cosas bien", y para garantizar un proceso completamente legal. "Estamos de acuerdo en mejorar en todo lo posible los procedimientos, pero hay que entender que España es un país con una administración moderna, mientras que muchos países de origen de los niños, no", señaló.

La responsable del Ministerio de Asuntos Sociales cree, además, que el procedimiento de adopción en España es "muy bueno", y así es valorado por los países de origen. "España es un país con la mayor tasa de adopción del mundo, entre otras cuestiones porque los países de origen están de acuerdo en cómo se lleva el proceso y el seguimiento del mismo", indicó.

Valcarce señaló que los responsables de adopción de los países con los que España tiene convenios valoran mucho, además de la familia, el hecho de que la asistencia sanitaria está garantizada, así como la educación... y, respecto al menor, éste está amparado en todos los casos, incluido cuando la adopción se "quiebra".

España es uno de los países con un menor porcentaje de adopciones fracasadas: menos del 1% de éstas terminan mal.

"Todo lo que hagamos en ese camino siempre será poco, porque es muy duro para los pequeños vivir una situación de esas características, es decir volver a vivir un nuevo abandono", señaló Valcarce, quien también anunció que el Consejo Consultivo de Adopción Internacional está trabajando en un nuevo protocolo para coordinar el seguimiento postadoptivo de los menores, que contemple además apoyos tanto a los niños adoptivos como a los adoptantes.

De hecho, en breve se pondrá en marcha el servicio postadoptivo para las familias.

 

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